miércoles 15 de diciembre de 2010

NADA NOS PERTENECE

Cuando perdemos algo que teníamos en propiedad, creemos que la vida se ha portado injustamente con nosotros. La tendencia general es a quejarnos. Pocas personas verás que sean agradecidas con la vida que les ha tocado vivir, por suerte mi esposo es uno de estos últimos.
Pero la verdad desnuda y tal cual es, es de que nada nos pertenece, venimos sin nada y sin nada nos iremos, esta es la realidad más tangible que tenemos, cuando asistimos a un funeral porque ha fallecido un familiar o un amigo, se va sólo, sus bienes se quedan aquí.
Yo era una pelmaza de mucho cuidado, ante una persona que me escuchaba con paciencia y cariño y que no sé como un día no me sacudió, porque siempre que lo veía sólo era para quejarme comprendo hoy que en cuanto pudo me diera esquinazo.
Solo con los años llega efectivamente la madurez y se te abren los ojos. Lo único que tenemos en propiedad mientras estamos vivos, somos nosotros mismos.
Los bienes materiales, solo pertenecen al hombre, ante los ojos de los hombres. La humanidad nunca podrá pagar su deuda para con la naturaleza.