domingo 31 de enero de 2010

INVICTUS

Creo que esta película sobre Nelson Mandela debería ser objeto de estudio, por parte de los políticos del mundo, por parte de estudiantes y por todos. Al menos durante unas horas, solo te sorprenden unas palabras y la capacidad de perdonar. Han hecho una gran obra, basándose en actos y en palabras de este gran hombre. Pero veo con asombro que hoy solo parece interesar la crítica, la mediocridad, las palabrotas, los personajillos, no sé si de esta forma, nos olvidamos más fácilmente de los problemas del mundo y los que nos acosan. Queremos reírnos de todo y de todos. Gente sin trabajo, niños y jóvenes sin futuro. Hace años que ya se sabía que la electrónica disminuiría el trabajo a realizar en el mundo. Pero hay tanto que hacer en países pobres, que si fuésemos listos, fabricaríamos en esos lugares para ellos mismos, eliminando transportes y mano de obra cara.